El recuerdo de mi primera dieta es de hace décadas, cuando yo tenía siete años. Desde entonces, un largo camino de endocrinos, dietas, tratamientos estéticos, e incluso intervenciones quirúrgicas para lograr perder peso.
Alcancé mi pico más alto después de mis embarazos, llegando a rozar la obesidad mórbida.
Fue entonces cuando me encontré más perdida y desmotivada en mi lucha contra esos kilos que me impedían ser yo, disfrutar de mi vida, de los planes de amigos relajada. Esos kilos que me impedían recoger a mis hijos en la guardería con normalidad por miedo al rechazo, que me hacían creer que ser reían de mi cuándo alguien me miraba o me alagaba. Fue entonces, cuando dependiente de mi complejo por sobrepeso, sin ganas de arreglarme y ponerme guapa, de mirarme al espejo, o salir a la calle por no saber qué ponerme, me encontré con alguien que me comprendió y animó a adelgazar logrando mi cambio radical. Cambio que no fue sólo en el peso, sino que fue mucho más allá, fue un cambio definitivo en mi relación personal con la comida.
Perdí más de 30 kilos y, sobre todo, recuperé mi vida. Volví a ser yo, a gustarme, a mirarme en el espejo, a encontrar ropa en las tiendas por debajo de las tallas especiales. Volví a relajarme en público, a disfrutar de la gente, a sentir a mis hijos al abrazarles.
Volví a sentirme bien y orgullosa de mí misma. Hasta ahora y para siempre.
Fue entonces, desde mi seguridad y autoestima más altas, cuando personas cercanas empezaron a pedirme que le ayudase a hacer lo mismo que logré yo. Y así bajaron peso familiares, amigos, amigos de mis amigos… hasta que se convirtió en mi trabajo.
Así nació QMT, desde mi experiencia de comprobar que se puede bajar de peso para siempre, si quieres y te acompaña en tu proceso alguien que te comprende y entiende.
Y por ello me siento muy afortunada, porque mi sufrimiento de tantos años, mi larga batalla con el sobrepeso/obesidad, tuvo un resultado doblemente feliz. El de conseguir mi peso deseado, conociéndome, queriéndome, aceptándome para no querer perderlo nunca más volviendo a obesidad. Y el de poder hacer lo mismo acompañando a todos los que confiaron y ahora confían en mí.
QMT es mi proyecto de vida, que ofrezco compartir. Un proyecto para toda la vida, porque nunca podemos ni debemos dejar de cuidarnos y querernos, para estar y sentirnos siempre guapos por fuera y también por dentro.
Para mí, QMT es un cambio de vida, un cambio de actitud frente a la comida, donde además de perder peso aprendemos a mantenerlo para siempre, olvidándonos ya de dietas y prohibiciones, disfrutando de nuestros logros y apostando por cuidarnos siempre, y para siempre.